02 febrero 2009

Molinos







Por la vieja ruta 11, antes de llegar a la ciudad de Pipinas, el paisaje se llena de gigantes testigos de la soledad del camino. Sus cabezas giratorias, consumen el viento para devolver agua fresca.
Los viejos molinos, se mantiene imponentes y atentos a quien decide detenerse para observarlos.
Parecen tomar vida propia ante cada brisa caprichosa.

2 comentarios:

yole dijo...

Curioso paisaje lleno de molinillos que sonríen al viento.

LUX AETERNA dijo...

Espero que puedan bombear bastante agua ahora que no llueve.
Sos toda una artista ya que ves las cosas que otros dejarían pasar.
Hermosos molinos, pero la verdad me quedo con la modelo.
Besos